AHORRO ENERGÉTICO


La elevada capacidad de almacenar calor del hormigón hace que un edificio, cuya estructura y cerramientos posean estas características, disponga de una inercia térmica tal que reduzca el consumo energético anual en 8 kwh/m2. Esto presenta una ventaja en relación con el consumo de energía necesario para la climatización del mismo edificio construido con materiales de baja inercia térmica (madera o metales).

Este ahorro energético tendrá como consecuencia la reducción de los gases de efecto invernadero que producen los sistemas de climatización durante la vida de servicio de un edificio.